Secreto Bíblico
Nos encontramos que la historia del cristianismo que nos ha legado la Iglesia Romana era una grosera distorsión de la verdad. De hecho, la evidencia confirmaba
por completo la Tesis de los Misterios de Jesús. Era cada vez más obvio que
habíamos sido engañados en forma deliberada, que los gnósticos realmente eran los
cristianos originales y que su misticismo anárquico les había sido arrebatado por una
institución autoritaria que creó a partir de él una religión dogmática, imponiendo a
continuación el mayor ocultamiento que haya conocido la historia.
El cristianismo contemporáneo a que hemos accedido, por necesidad obligada de las circunstancias, ha sido sólo una deformación del cristianismo primitivo original, no sólo debido a la misma manera en que fue presentado, sino también debido variadas circunstancias históricas que hubieron de darse durante su gestación y desarrollo, además de otros variados elementos. El cristianismo en sus inicios, en mayor o menor grado, se transmitió en forma oral, y esto de por sí implica interpretación del mensaje. Y, aun cuando también se transmitió en forma escrita, la forma en que fue transmitido implica también interpretación del mensaje. Es decir que, tanto si fue oral o escrita, la forma en que fue transmitido el cristianismo conlleva a apreciaciones diferentes en personas y circunstancias diferentes. Esas diferentes interpretaciones y apreciaciones, además de la forma misma en que es asimilado, están condicionadas por varios factores y no es uniforme. Es indiscutible que cuando alguien transmite y enseña un mensaje a un auditorio determinado, dicho mensaje no es aprehendido por todos de una forma idéntica, sino que varía de acuerdo a las percepciones y cultura particulares de cada individuo –si bien han de conservarse elementos símiles que los hermana en el fondo–. Así, el mensaje que Jesús transmite en secreto a sus apóstoles es procesado en ellos de acuerdo a sus propios condicionamientos psicosociales, a las influencias culturales, de acuerdo a sus propias experiencias, necesidades, sueños, esperanzas, etc., y, cuándo este mensaje procesado es retransmitido, si bien ha de contener los puntos capitales del mensaje, tiene un tinte específico, un matiz especial que lo particulariza.
El cristianismo tiene mucha mayor profundidad que la que usualmente se le concede, mayor verdad, mayores misterios. El cristianismo tiene una enseñanza inagotable que jamás se le enseñó a las multitudes con el pretexto de que no estaban lo suficientemente maduras. Y posiblemente sea cierto que muchas personas todavía no se encuentran preparadas para saber esa verdad; sin embargo, es nuestro deber justo en este momento publicar la enseñanza oculta, los misterios cristianos que fueron ocultados por más de dos mil años, y que van más allá del discurso afable que pronuncia el pastor o el sacerdote en el púlpito. Al respecto es posible recabar prolífica evidencia, como veremos más adelante.
Revisar: secretos de la biblia

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